Juan Menta, es el gran responsable de que La Plata Fútbol Club tenga entre sus disciplinas el fútbol femenino. Lamentablemente, el 31 de diciembre del año pasado, nos dejó físicamente, pero su legado continuó a través de sus jugadoras y sobre todo, de la mano de su capitana, Tamara Martínez.

La emoción y el desahogo de la número 8, cuando terminó el encuentro en el que su equipo, La Plata Fútbol Club, se coronó campeón del Torneo Apertura al vencer a Alumni por 3-1, tiene un enorme significado.

En innumerables entrevistas, tanto ella, como sus compañeras, siempre nombran la palabra “objetivo”. El origen de ese término, tiene que ver con la meta que le propuso Juan Menta a sus jugadoras, cuando se lo veía trabajar incansablemente por el fútbol femenino del Tigre: el ascenso a la máxima categoría de la Liga Amateur Platense. Por desgracia, el último día del 2020, Menta se fue para siempre, pero su plantel, con un dolor incurable por su partida, continuó trabajando en busca de ese objetivo con Tamara Martínez a la cabeza.

El camino no fue fácil, pero el domingo 10 de octubre, las Mentitas, llegaron a la final del certamen y le ganaron 3-1 a las Carceleras en una final apasionante. Tamara siempre cuenta que Menta, en diferentes momentos especiales, hace notar su presencia y esta ocasión no fue la excepción. Cuando el árbitro del encuentro finalizó el partido, la mediocampista se arrodilló envuelta en llanto y automáticamente comenzó a llover, señal de que Menta, decía presente en los festejos.

La capitana no pudo contener la emoción al recordarlo y señalar de que una vez más, el “Negro”, como le dice ella, estaba llorando de emoción y festejando quien sabe dónde. Lo que sí está claro es que medio objetivo está cumplido, porque las Mentitas pelearan por el ascenso a fin de año para completar el sueño que tenía Menta, instalar a La Plata Fútbol Club en los primeros planos del fútbol femenino local.